El primero de los murales que los embajadores ven a la entrada del lobby es Guerra. Está marcado escenas bastante perturbadoras de personas sufriendo y muerte. El segundo mural, Paz, es lo primero que los embajadores ven al salir del Salón de la Asamblea General de regreso al lobby. En él predominan imagines de niños jugando e inocencia. La ubicación estratégica de estas obras de arte tiene la función de recordar a estos embajadores el importante trabajo de la ONU, eliminar la guerra y traer una época de paz.
Debido al tiempo, los murales sufrieron deterioro y en 2010 regresaron a Brasil para su restauración y para ser exhibidos ante el pueblo brasilero, quien no había tenido la oportunidad de observarlos. Los murales estuvieron en exhibición en las principales ciudades de Brasil hasta que llegó a Nueva York y fue montada en su respectivo lugar en la sede de las Naciones Unidas.






















